
Tematizar el ethos en las organizaciones es esencial para poder abordar las brechas éticas que la gestión de complejidad (social, tecnológica y económica) que las organizaciones viven en nuestra época. Esta tematización permite diseñar instrumentos de gestión ética que fomentan organizaciones más resilientes y eficaces, que producen bienestar y logran atraer y retener talento.

